Uno de mis gatos tiene pulgas, ¿debo proteger a los demás?

Las pulgas, parásitos que distinguen entre huéspedes

Existen diferentes especies de pulgas que afectan a nuestros animales de compañía. Algunas tienen preferencias a la hora de elegir su huésped, pero la mayoría de ellas se puede alimentar de cualquiera de ellos.

La Ctenocephalides felis es la pulga más común, se conoce como la pulga del gato aunque puede alimentarse de una amplia variedad de animales e incluso personas.

 

La entrada de pulgas en nuestro hogar

Según el entorno en el que vivimos y nuestros hábitos diarios, el acceso de las pulgas a nuestro hogar será distinto.

Los gatos que tienen acceso al exterior y pueden deambular fuera de casa suelen relacionarse con otros gatos de la calle que, probablemente, irán acompañados de una población más o menos grande de parásitos externos. El contacto con algunas aves o pequeños mamíferos también es una posible fuente de infestación de pulgas.

 

De huésped a huésped

Una vez uno de los animales del hogar está parasitado por alguna pulga es sólo cuestión de tiempo que los otros animales se vean afectados, incluso sus dueños.

Las pulgas tienen dos opciones para cambiar de huésped:

  • Saltando directamente de un animal a otro: siempre que haya un contacto más o menos cercano.

  • A través de camas, cojines y alfombras: si recordamos el ciclo vital de la pulga, comprobaremos que en los sitios en los que descansan nuestros animales de compañía se desarrolla con extrema facilidad una parte muy importante del ciclo vital de las pulgas que les permite conquistar nuevos huéspedes mientras éstos se tumban a dormir.

 

La mejor prevención, la protección

Todos los gatos del hogar deben ser tratados con productos repelentes de parásitos externos que sean eficaces frente a las pulgas, como el collar antiparasitario Seresto®, de Bayer. Debemos hacerlo durante todo el año y durante toda su vida para limitar infestaciones del animal y prevenir que las pulgas se instalen en casa.