¿Qué son las zoonosis?

Es posible que la palabra zoonosis no nos suene, sin embargo, es habitual en el lenguaje veterinario para refiere a aquellas enfermedades que se transmiten de un animal a una persona. Aún así, no debemos alarmarnos porque, con una prevención adecuada, podemos disfrutar tranquilamente de nuestra mascota.

Para saber cómo pueden afectar estas patologías a nuestro gato, hemos hablado con David Pumarola, director veterinario de la clínica Animalia de Barcelona.

Lo primero que nos comenta David es que la razón más frecuente por la que un gato contagia una zoonosis a un ser humano es una higiene deficiente por parte del dueño. Así que, debemos seguir un proceso de limpieza exhaustivo y ser especialmente cuidadosos, por ejemplo al limpiar la bandeja de deposiciones.

A pesar de ello, también puede producirse el contagio por otras vías, como a través del contacto cutáneo o por mordiscos o arañazos.

 

Zoonosis más comunes en gatos

Las enfermedades más frecuentes que nuestro amigo felino puede transmitirnos son las infecciones parasitarias. Gusanos, garrapatas y pulgas pueden pasar a un huésped humano  después de haber cumplido su ciclo en un gato y trasladarnos bacterias que desarrollen la enfermedad también en nosotros.

También hay que tener en cuenta las infecciones fúngicas, que pueden ser frecuentes en la piel de los gatos y contagiarse por contacto. El arañazo es otra forma de transmisión de enfermedades parasitarias, que pueden provocarnos síntomas como fiebre y decaimiento, si nuestro gato nos traslada algún microorganismo infeccioso.

 

Combatiendo la zoonosis

Para evitar las zoonosis, David nos recomienda tomar medidas básicas para alejar la infestación. La principal y más importante es desparasitar a nuestro amigo felino regularmente. Con la administración de una pipeta cutánea que elimine a las pulgas y las garrapatas puede ser suficiente para mantener a raya la posibilidad de contagio. Obviamente, tal como se ha apuntado anteriormente, la higiene es otra medida básica fundamental y es muy importante que seamos estrictos con su cumplimiento.

Además, si nuestro gato desarrolla parte de su día en el exterior de la casa o en un jardín, debemos realizar controles regulares con nuestro veterinario de confianza para detectar cualquier señal de infección.

Cabe recordar que los gatos que tienen acceso al exterior corren más riesgo de tener una zoonosis que los gatos urbanos o domésticos que permanecen en casa. Si existe cualquier indicio de que nuestro gato nos ha contagiado, debemos acudir rápidamente a nuestro médico para que haga un diagnóstico y nos ofrezca una solución.

 

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