Consejos para prevenir problemas de comportamiento en gatitos

Los primeros meses de vida del gatito son muy importantes para el desarrollo de su conducta. Las medidas tomadas durante esta etapa son clave para prevenir la aparición de problemas de comportamiento frecuentes en gatos. Los aspectos más importantes que deberían ser cubiertos son los siguientes:

1. Asegurar una buena socialización y habituación

El periodo de socialización del gato comienza a las 2 semanas de vida y finaliza aproximadamente entre las 7 y 9 semanas de vida. Durante este período, los gatitos deberán estar en contacto tanto con las personas como con los animales con las que convivirán: otros gatos, perros, etc.
La socialización de los gatos con personas está relacionada en gran parte con la cantidad y calidad de manipulaciones recibidas por parte de las mismas durante el periodo de socialización.

Cuantas más caricias reciban por parte de personas y cuantas más personas los acaricien, más dóciles serán los gatitos con las personas.

Si los gatitos no tienen contacto suficiente con personas durante el período de socialización, es muy probable que sean miedosos con las personas.
La socialización con otros gatos también es importante, especialmente para facilitar una posible futura convivencia con otros gatos. Los gatitos que son separados muy temprano de su madre y no tienen contacto suficiente con otros gatos durante el período de socialización tienden a rechazar activamente a otros gatos cuando son adultos.
Además de socializarse con personas y otros animales, los gatitos deberían ser expuestos a una amplia variedad de estímulos y situaciones para asegurar una correcta habituación a los mismos. Así, los gatitos deberán ser expuestos a diferentes estímulos auditivos, visuales y olfativos (por ejemplo, ruidos de la calle, aspiradoras, secadores de pelo, etc.), así como también a diferentes situaciones (como viajar en coche, viajar en trasportín, visitar la clínica veterinaria, al cepillado y a tolerar un examen veterinario).

La habituación a estímulos y situaciones nuevas debe realizarse de manera gradual, empezando por situaciones poco intensas y utilizando premios de comida y/o caricias para demostrarle que los estímulos nuevos no suponen ninguna amenaza.

2. Satisfacer las necesidades de juego

Los gatitos tienen generalmente 4 períodos de juego al día, intercalados con períodos de descanso. Pasan más de 1 hora al día jugando en el momento en el que tienen 9 semanas de vida. Por esto, es necesario ofrecer oportunidades para que se ejerciten y puedan expresar su conducta normal de juego. La estimulación debe ser mayor en gatos sin acceso al exterior. Los gatitos que no tienen suficientes juguetes u oportunidades de juego pueden jugar de manera muy brusca con sus dueños.

Los juguetes que resultan particularmente atractivos para los gatos suelen ser los que se asemejan a presas naturales. Estos deberían ser de pequeño tamaño y poco pesados, para que los pueda mover y transportar fácilmente (por ejemplo, ratones, gomas de pelo y pelotas). Los juguetes deberían intercambiarse regularmente (incluso cada día) para que el gato mantenga el interés por los mismos. Además de los juguetes, se recomienda que los propietarios realicen rutinas de juegos interactivos con su gato lanzando las pelotas o ratones y/ o colocando los mismos en el extremo de un cordón. Las cañas de pescar también son muy buenas para estimular la conducta de depredación. Es recomendable realizar rutinas regulares de sesiones de juego de 2 a 3 veces al día y con una duración aproximada de 5 a 10 minutos.

3. Prevenir que rasquen los muebles

Es importante tener en cuenta que la conducta de rascado es normal en el gato, ya que tiene una función de marcaje visual y olfativo importante para el animal. El rascado también permite al gato mantener el buen estado de las uñas, estirar el cuerpo y ejercitar los músculos y tendones.

Para prevenir que el gato rasque los muebles, se le debería enseñar a utilizar el rascador. En primer lugar, se debería proveer un poste comercial o uno cubierto con alfombra. Lo importante es que el sustrato elegido sea de un material que pueda ser rasgado por el gato y no debería reemplazarse cuando tenga rasgaduras. Algunos gatos prefieren rascar en superficies verticales y otros en horizontales. El rascador debe ser estable, de manera que no se mueva o caiga cuando el gato lo está utilizando, y lo suficientemente alto o largo para que el animal pueda estirarse. El rascador debería ser ubicado en un sitio donde el gato lo vaya a utilizar, generalmente en una zona central de la casa o directamente al lado del lugar previamente elegido por el gato para rascar.

4. ¿Cómo educar al gatito?

La clave para educar a un gatito está en recompensar conductas apropiadas. Las conductas inaceptables para el dueño deberían ser ignoradas, nunca castigadas, y sustituidas por conductas más aceptables. Por ejemplo, si el dueño no quiere que el gato se suba a una estantería, no debería castigarlo; en cambio, debería incentivarlo a bajar ofreciéndole un premio (de comida, por ejemplo) y, al mismo tiempo, colocar trozos de comida o juguetes en una plataforma para gatos para premiar la conducta de subir a la misma.

5. Enseñarle a hacer sus necesidades en la bandeja

A partir de la cuarta o quinta semana de vida aproximadamente, los gatos comienzan a buscar lugares y sustratos para eliminar, empezando a cubrir la orina y las heces a partir de la 7ª semana de vida. Los pasos a seguir para enseñar al gatito a adquirir hábitos de eliminación son los siguientes:

- Colocar una bandeja siempre al alcance del gatito. La bandeja debería ser de características adecuadas:

Características que debería tener la bandeja de arena

  • Amplia, descubierta y de bordes bajos.
  • Ubicada en lugares tranquilos, de fácil acceso y alejada del plato del agua y plato de comida.
  • Se deben limpiar diariamente los restos de orina y heces y cambiar toda la arena al menos una vez por semana.
  • Si hay más de un gato en la casa, debería haber al menos una bandeja por gato. Cada bandeja debería estar ubicada en un sitio diferente.
  • Si bien la arena más adecuada es la aglomerante, se recomienda comenzar colocando arena no aglomerante porque algunos gatos jóvenes suelen ingerirla.

- Si el dueño encuentra micciones o defecaciones fuera de la bandeja nunca debe castigar al gato. Los castigos no resultan efectivos para tratar este problema y pueden provocar otros problemas como miedo, ansiedad y/o agresividad.

- Eliminar correctamente el rastro de orina. Es importante limpiar a conciencia los lugares de la casa donde el gato ha orinado o defecado con detergentes de tipo enzimático. No se recomiendan los detergentes y productos que contengan amoniaco.

- Premiar la conducta. Una vez que haya orinado o defecado en la bandeja, se debería premiar al gatito. Para que el mismo asocie el premio con el acto de eliminar es importante premiarlo inmediatamente después de que haya orinado y/o defecado. Por ejemplo, justo cuando orina, se le puede decir “muy bien” y posteriormente se le ofrece un trocito de comida.

 

Bibliografía
Amat M, Camps T, Le Brech S. 2017. Manual Práctico de Etología Clínica en el Gato. Multimédica Ediciones Veterinarias, Barcelona.