Conoce los parásitos pulmonares y cómo pueden afectar a tu gato

El parásito pulmonar con más presencia mundial y de mayor prevalencia en gatos domésticos es el Aelurostrongylus abstrusus, de acuerdo con los datos publicados por el Consejo Consultivo Europeo sobre Enfermedades de los Gatos.

Se trata de un gusano redondo muy pequeño (5-10mm), capaz de colonizar los conductos alveolares y los bronquiolos del gato, causando una reacción inflamatoria y lesiones en los pulmones. Estas lesiones pueden ser más graves si existe una gran cantidad de gusanos o si se trata de gatitos.

¿Cuáles son los signos clínicos causados por gusanos pulmonares?

Aunque la infestación por gusanos pulmonares podría en ocasiones cursar de forma asintomática, pueden presentarse problemas pulmonares graves como bronconeumonía, neumotórax (colapso pulmonar) o derrame del líquido pleural. Entre los signos clínicos que pueden observarse se encuentran:

  • Tos y estornudos
  • Lacrimación
  • Pérdida de peso
  • Flujo nasal purulento
  • Dificultad respiratoria (disnea)
  • Incremento de la frecuencia respiratoria (taquipnea)
  • Hipertensión pulmonar

¿Cómo ocurre la infestación por Aelurostrongylus abstrusus?

Los gatos que tienen acceso al exterior del hogar tienen mayor riesgo de contraer estos nematodos pulmonares al cazar e ingerir animales infectados como ratas, ratones, lagartijas, pájaros, ranas y hospedadores intermedios como caracoles y babosas. Los parásitos también pueden transmitirse de gatas a gatitos a través de la placenta o la lactancia. 

Una vez que el gato ingiere las larvas de Aelurostrongylus abstrusus, estas viajan desde el intestino a través del torrente sanguíneo, hasta alcanzar los pulmones, donde se convierten en adultos y ponen sus huevos. Una vez que nacen las nuevas larvas, pueden llegar al exterior de dos formas: mediante la tos o cuando son tragadas por el gato y expulsadas al defecar. En ese momento, aparecen los caracoles y las babosas como hospedadores intermedios de las larvas.

Cuando los pájaros, ratones o lagartos consumen los moluscos terrestres infectados, las larvas se hospedan en su interior. En el momento en que el gato los atrapa como presas o cuando directamente ingiere caracoles o babosas, las larvas pasan al felino y viajan desde el intestino hasta el sistema respiratorio. Una vez en los pulmones, los gusanos se convierten en adultos maduros y se reproducen, iniciando un nuevo ciclo reproductivo.

¿Cómo se diagnostica la presencia de parásitos pulmonares?

Cuando una infección por nematodos pulmonares no se trata de forma adecuada, podría causar signos clínicos respiratorios graves y ocasionar la muerte del gato. En tal sentido, es importante que acudas al veterinario ante cualquier signo clínico sospechoso, para que se visite al felino y, en caso de confirmarse, se prescriba un tratamiento para eliminar los parásitos.

El diagnóstico puede realizarse mediante un examen de heces, a través del análisis del líquido pleural o mediante una biopsia pulmonar, evidenciándose la presencia de las larvas de Aelurostrongylus abstrusus.

Para evitar las infestaciones por este y otros parásitos, es importante llevar a tu gato a los chequeos veterinarios regulares y mantener un seguimiento riguroso de su desparasitación interna. Asimismo, limitar su acceso al exterior y evitar que tenga contacto con las presas infectadas es una buena forma de reducir el riesgo de contraer gusanos.