7 consejos para mantener la salud de tu gato después de las vacaciones

El fin del verano trae consigo el regreso a la rutina, tanto para ti como para tu gato. Si lo llevaste contigo estas vacaciones o si lo dejaste al cuidado de otras personas, hay una serie de recomendaciones que debes seguir para retornar a tu día a día junto tu mascota. Lo principal es su salud, así que ¡manos a la obra!.

Debes empezar por agendar un chequeo veterinario completo, que te permita descartar cualquier afección que pudiera haber contraído al estar en un ambiente diferente. También es muy importante que compruebes si su calendario de vacunas está al día, con el fin de aprovechar la consulta para suministrarle aquellas que sean necesarias.

 

Observa su actitud y ánimo

Fíjate en el comportamiento de tu gato al volver a su entorno habitual. Trata de incorporar gradualmente todas aquellas actividades que realizaba periódicamente. Aunque es probable que al principio requiera adaptarse nuevamente al cambio en la rutina, cualquier modificación drástica en la conducta que perdure por un tiempo prolongado debe ser considerada una señal de alarma.

Conviene realizar una desparasitación, tanto interna como externa, para eliminar y prevenir ectoparásitos como pulgas y garrapatas, así como gusanos intestinales.

 

Realiza una revisión detallada, acompañada de una desparasitación

Revisa con detenimiento sus orejas, ojos, patas, uñas, pelaje y piel, en búsqueda de cortaduras, cuerpos extraños, bultos, zonas con alopecia, golpes o moretones. Observa sus deposiciones para detectar posibles cambios en su color y consistencia, así como la presencia de parásitos.

 

Mantente alerta ante posibles enfermedades

Es necesario que prestes atención a síntomas tales como pérdida de peso o de apetito; diarreas o vómitos; pérdida del equilibrio, desorientación o aparente falta de atención; cambios en heces u orina; caída del pelaje o pérdida de brillo. Cualquiera de ellos puede significar que algo no anda bien con la salud de tu gato. Igualmente, si observas que se rasca o lame con insistencia, debes prestar mucha atención, porque podría tener alguna molestia o dolor. Señales de cojera o dificultad para caminar, sentarse o levantarse deben ser tomadas en serio.

 

Lava sus juguetes y accesorios

Debes cambiar los juguetes, camas, ropa y cualquier otro elemento que tu gato haya llevado consigo durante su estadía fuera de casa. Igualmente, realiza una limpieza profunda de sus espacios para dormir, comer, jugar y hacer sus necesidades en el hogar, con la finalidad de eliminar cualquier huésped indeseable -como pulgas o sus larvas- que podamos haber traído con nosotros o que se haya colado en nuestra ausencia.

 

Regresa a la rutina gradualmente, pero con firmeza

Es posible que durante el descanso estival, hayas dejado de lado la rutina de obediencia y disciplina, pero una vez de regreso, ya la situación debe cambiar. La alimentación a las horas adecuadas y en las cantidades acostumbradas también debe ponerse en práctica, así como las horas del día y el tiempo estipulado para los juegos o ejercicios. Los horarios establecidos para las diferentes actividades diarias deben ser prioridad nuevamente.

 

Retoma los buenos hábitos

La higiene y aseo de tu gato es otro factor que influye en su comportamiento al regreso de las vacaciones. El aseo periódico, corte de uñas y cepillado del pelo, son fundamentales para que se mantenga sano. Puedes encontrar los productos necesarios para su higiene en Sano&Bello®

 

Evita realizar cambios muy bruscos en periodos cortos de tiempo

Aunque desees disfrutar al máximo hasta el último día de vacaciones, debes recordar que tu gato necesitará tiempo para reacomodar su conducta y hábitos. Así que, en la medida de lo posible, trata de no regresar a casa un día antes de la vuelta al trabajo.

Recuerda que una vez que comiences tu rutina laboral, tu gato podría experimentar ansiedad por separación lo que le induciría a romper, rasgar, rasguñar o morder cosas.

Al seguir estos consejos, le evitarás a tu peludo el choque de verse solo en casa de un momento a otro y, por ende, los problemas relacionados con el estrés o la depresión que podrían surgir como consecuencia.